Tuviste que volver a aparecer, aparecer como siempre con tu maravillosa forma de ser, con tu jodido don para hacerme sentir bien. Tantos meses sin hablar casi me hacen olvidar lo que te quise, pero... Está más que claro que ninguno de los dos hemos olvidado aquello, aunque nos separen algunos cientos de kilómetros y haya una pequeña diferencia de edad.
Sin ti no podría haber superado lo que me sucedió unas pocas semanas antes de conocerte, gracias a ti conseguí seguir hacia delante, tantas noches sin dormir por hablar contigo, tantos días con ojeras que mostraban lo poco que había dormido. No me arrepentí en absoluto de nada, bueno, miento, solamente me arrepiento de aquella pelea que nos llevo a tratarnos como dos desconocidos y que, meses después hemos solucionado, solamente ahora que sé lo que es perderte, solo ahora puedo llegar a saber todo lo mucho que te he echado de menos. Porque, aunque pensase en ti y mirase tu última conexión, era simple curiosidad por saber si me habías bloqueado o si habías cambiado tu foto de perfil. Y, aunque no sea como antes, aunque ya no hablemos tanto, lo que sentí hace seis meses no ha cambiado, simplemente se había escondido en algún lugar de mi subconsciente para no hacerme sufrir.
Es curioso lo que llega a hacer la mente con tal de no sufrir, mente selectiva, lagunas en tus recuerdos. Borrar sentimientos y sustituirlos y borrar estos y volverlos a sustituir con tal de no volver a pasar por el mismo dolor.
Siempre habrá personas a las que creas que quieres, pero, te das cuenta al final de que ha sido un simple engaño y que su recuerdo será borrado para ser ocupado por otro mucho mejor. Por otra parte está ese tipo de personas que no logras olvidar nunca, por mucho daño, peleas o cualquier cosa que te pase con ella, estas personas son las que realmente merecen la pena, las que se quedan en tu vida, en tu memoria. Aquellos recuerdos que, aunque duelan, no es un dolor que te consume y merece ser borrado, porque, con esa persona tienes más recuerdos felices que tristes. Estas personas son las más complicadas de encontrar, y por suerte, he encontrado a dos, no se la razón de por qué, a lo mejor mañana despierto y me doy cuenta de que una de ellas no merece seguir en mi memoria y esta acabe consumiendo su recuerdo, o a lo mejor ambas están a mi lado hasta el último de los días.
A los dos los perdí por una pelea, y a los meses (no sé si por invocarles o por qué será) pero volvieron a mi vida reclamando ese espacio en mi memoria que les pertenece. No sé hasta cuando estarán, pero me alegro de saber que los tengo a mi lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario